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EL OMBLIGO DE LA PLENA - Rafael Aponte Ledée

$26.00
Concluida la Segunda Guerra Mundial una embarcación con propósitos militares fue convertida en transporte civil. El Marine Tiger, como se llamó, zarpó de San Juan  el lunes 24 de junio de 1946 con 929 puertorriqueños rumbo a New York. Así abandonaron el país Don Nito, Geña su esposa y la pequeña Aguedita. Subieron al carro público en la calle Eugenio María de Hostos, en Guayama, en dirección a la "losa" aquel amanecer del domingo 23 de junio de 1946 para llegar a tiempo a Isla Grande y subir al vientre de la nave Pan Americana que los llevaría a conocer la estatua de la Libertad. Una vez allí ¿quién socorrería a esta inocente Trinidad de los Bernieles? Antes que Fulton los previniera con el claxon la familia aprovechó para lavarse la cara con Palmolive. Don Nito se restregó fuerte las uñas con perlina en un intento apresurado para sacarse  el carbón que traía incrustado y se embadurnó con brillantina Alka. Se miró en el pedazo de espejo en la pared y al verse la mella dijo a la nietecita que lo observaba: "en el Norte me voy a poner dientes de oro."